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Gingivitis y periodontitis

 Gingivitis, periodontitis, raspado y alisado radicular.... Son términos que habrás oído muchas veces pero quizá tengas alguna duda sobre lo que son o en qué consisten. Te resolvemos algunas de esas dudas a continuación.

Si la placa bacteriana se acumula en los dientes, se crean las condiciones ideales para el crecimiento de las bacterias. Estas bacterias irritan las encías haciendo que sangren con más facilidad. Quizá te haya pasado esto al cepillarte los dientes o al comer. Esto constituye la fase temprana de lo que se conoce como ¨gingivitis¨ y es un proceso reversible. Si sufres este problema debes acudir inmediatamente a tu dentista para que te realice una limpieza profesional, normalmente se suele recomendar también algún colutorio específico para controlar la gingivitis.

Pero, cuando este problema  no es tratado, la inflamación sigue avanzando y comienza a afectar a los tejidos de soporte del diente (¨periodontitis¨), formándose lo que se conoce con el nombre de ¨bolsa periodontal¨. Las bacterias siguen proliferando en un ambiente que les es muy favorable, causando así la pérdida de hueso, que si sigue avanzando nos llevará a la pérdida del diente en sí.

Este daño, por desgracia, es irreversible; pero la buena noticia es que si cogemos a tiempo la gingivitis, es posible detener el proceso.

¿Cuál es la diferencia entre una limpieza o higiene dental y un raspado o curetaje?

La limpieza dental consiste en eliminar el sarro de la superficie del diente, mientras que en el raspado o alisado radicular lo que haremos será "alisar", como su propio nombre indica, la superficie de la raíz dental y eliminar los depósitos de sarro localizados debajo de la encía.

Normalmente para la limpieza dental no es necesario el uso de anestesia( aunque depende de cada caso en particular), sin embargo, por regla general, para el raspado y alisado radicular se suele anestesiar la zona en sí.

 

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